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sábado, 16 de febrero de 2013

Capítulo VIII


Narra Marlene:

Sinceramente esa noche no dormí ni si quiera unos minutos. Lo único que hacía era dar vueltas en la cama, mientras pensaba, y me torturaba con viejos recuerdos. Era como si mi mente nunca pudiese descansar un rato. Todo el tiempo estaba activa. Por momentos dejaba de cambiar de posición y simplemente me quedaba inmóvil, con ojos abiertos, contemplando el techo. Creía que en algún momento el sueño iba a vencerme, y que simplemente iba a quedarme dormida. Pero no ocurrió. No descanse, no pude hacerlo. Yo estaba sola en mi habitación, mientras Nicholas dormía en otro cuarto. No le pedí que se quedará conmigo porque deseaba que al menos el pudiese descansar un poco, realmente se lo merecía. Así la casa se mantuvo en completo silencio durante muchas horas. Hasta que escuché sonar el teléfono celular de Nick a todo volumen cerca de las ocho de la mañana. Era un poco extraño que recibiera un llamado a esa hora, así que me fui hacia su habitación para comprobar que es lo que estaba sucediendo.

-¿Todo bien? – Pregunté a Nick cuando él ya había finalizado la llamada.

-Si… - Respondió inseguro. – Bueno, en realidad no. – Se corrigió. Algo malo estaba pasando. – Mi abuelo no está bien. Me llamo mi mamá que en una hora viajaran para ir a verlo… y, debería ir. Pero no quiero dejarte sola, además… - Comenzó a contarme pero lo interrumpí justo en el momento en el que me nombro.

-Yo no tengo que ser un estorbo para ti en este momento. – Aclaré. – Debes ir con tu familia, y ver a tu abuelo.  Es una orden. – Dije un tanto serio y un poco bromeando. – En serio Nick, yo estaré bien. – Agregué.

-¿De verdad estarás bien? ¿No quieres venir conmigo? – Propuso rápidamente. Pero la verdad es que no quería estar estorbando entre sus asuntos familiares.

-No Nick, es tu familia. Me quedaré aquí, te prometo que estaré muy bien. – Mencione para que se pudiera ir con tranquilidad.

-¿Segura? – Insistió.

-Muy segura. Prometo llamarte si pasa algo. – Respondí con una sonrisa en la cara. El abuelo materno de Nicholas había enfermado hace un tiempo, y lamentablemente estaba empeorando. Sabía cuánto le dolía y cuanto sufría al pasar por todo eso, sobre todo al ver a su madre tan mal. No iba a permitirle que perdiera la oportunidad de verlo, solo para quedarse conmigo. Antes de irse, mi mejor amigo siguió insistiendo en quedarse, pero finalmente logré que hiciera lo que debía. No se marchó muy convencido, pero en el fondo sabía que estaba haciendo las cosas bien.

***

Había pasado el día entero en mi casa. Ni si quiera me asome por la ventana a observar que pasaba afuera. Me daba un poco de pánico. Pero cuando anocheció, sentí más confianza en salir. Creía que como era de noche, tardarían en encontrarme, en distinguirme, podía salir camuflada y tranquila. Así que me vestí de la mejor manera para pasar desapercibida. Y salí de casa cuando el reloj marcaba las doce de la noche. No tenía idea a donde quería ir, ni que quería hacer. Solo comencé a caminar en cualquier dirección, hacia donde mis pies me llevaran. Realmente no recuerdo cómo fue que llegué a un bar, y entré. Sin pensar en más nada. Tenía dinero en mis bolsillos, y como era una persona de dieciocho años podía beber lo que quisiera. Me senté sola delante de la barra, y el barman me miro sorprendido, acercándose hacía a mí para tomarme el pedido. Seguramente eran pocas las veces en que personas tan jóvenes se acercaran a esa hora de la noche, y encima, solas. Yo solo le sonreí amablemente, y le pedí un daiquiri. Apenas lo sirvió, lo bebí entero. Disfrute un poco el sabor, pero únicamente pensaba en acabarlo y pedir otra cosa. Jamás había hecho algo así. Nunca pensé que este tipo de cosas podían servir para borrarme por un rato los problemas de la cabeza. Pero estaba funcionando, y eso me agradaba. Al instante de terminar aquel coctel, pedí un tequila. Y luego otro más. Sentía aquel líquido recorriendo mi garganta, produciendo esa sensación de sofocación, ardor, llamas dentro de mí. Hacia efecto en cada celular de mi cuerpo, pues ya comenzaba a sentirme mareada…

-¿Marlene? ¿Eres tú? – Pregunto una voz que provenía detrás de mí, y que reconocí al instante. Solo me gire para comprobar que estaba en lo cierto.

-¡Alex! ¡Alex Karev! – Exclame en un tono alegre, regalándome mi sonrisa más grande. De hecho podía controlar algunas acciones, pero otras solo comenzaron a salir naturalmente. - ¿Qué estás haciendo aquí? Creí que los doctores trabajaban todo el tiempo… - Mencione sorprendida de encontrarlo ahí.

-Es mí noche libre después de trabajar dos semanas sin descanso.- Aclaro. - ¿Tu que estás haciendo aquí? ¿Acaso tienes edad para hacer esto? – Cuestiono sentándose justo a mi lado. Seguramente el creyó que yo no era ese tipo de chicas, y al verme así se sintió decepcionado. Pero también quizás entendía porque lo hacía.

-Tengo dieciocho y medio… casi diecinueve. – Respondí con superación, como si tener diecinueve años me hiciera la persona más madura del mundo. Vi como Alex rió por lo bajo cuando conteste de esa manera.

-¿Al menos puedes ponerte de pie? – Pregunto otra vez. Yo solo puse los ojos en blanco y suspire.

-¡No estoy borracha! Apenas tomé un poco, es más, todavía pienso seguir haciéndolo. – Explique y luego le grité al mozo que me trajera otra cosa para beber. Pero justo vi como Alex le hizo una seña para que dejara de servirme bebidas.- ¡Oye, no arruines esto! Estaba pasándola bien sola. – Reproche y le di un suave golpe en el brazo.

-¡Ouch! – Expreso exagerado. – Sí que golpeas fuerte. – Agrego divertido.

-¿Ya puedes irte y dejarme seguir con mi vida en paz? - Indiqué enojada por sus interrupciones. Pero por dentro deseaba que alguien se quede conmigo a hacerme compañía. En el fondo, lo que menos quería era estar sola. 

- Ya basta ¿sí? No voy a dejarte. – Dijo casi susurrando en voz baja. Fue ahí cuando me di cuenta lo avergonzada que estaba por intentar emborracharme y perder la noción de mi vida. Solo respiré profundo y mire hacia el piso.

- ¿Me llevarías a casa? – Pedí sonrojada por la situación. Me hizo sentir ridícula que Alex me encontrará así y también me puso incomoda el hecho de tener que pedirle que me lleve a casa. Pero no podía regresar sola en ese estado. Estaba mareada y quién sabe dónde podía terminar. Él era la única persona que podía ayudarme.

- Claro que sí. – Contesto. Se puso de pie, y se acercó ofreciéndome su mano para ayudarme a ponerme de pie. Luego salimos caminando de aquel lugar, yo lo hacía aferrada a su brazo. Hasta que llegamos a su auto, y me senté en el asiento que estaba justo al lado del conductor. Antes de comenzar a andar, el me pidió mi dirección y se di. Luego puso en marcha el auto, y comenzó a conducir en dirección en mi casa. Después de todo, a veces si quera afortunada. Me encontré con la persona correcta en el momento en que más lo necesitaba.

Narra Alex:

Estábamos como a unas quince cuadras de su casa, pero en el coche llegamos mucho más rápido. Detuve el auto, y me baje junto a ella, acompañándola hasta la puerta principal. Solo quería asegurarme de que entrará, y se quedará allí, bien. Me preocupaba un poco saber que estaba sola. Me conto que su amigo Nicholas tuvo un problema familiar y por eso tuvo que abandonarla por unos días. Y la verdad es que no podía culpar al chico. Seguramente es imposible para el hacerse cargo de Marlene todo el tiempo. Es comprensible, apenas tiene veinte años. Pero además por mi parte, me había encariñado bastante con ella, y me sentiría culpable si la dejaba toda la noche sola, porque todo era muy reciente. Así que cuando me invito a pasar, acepte sin dudarlo. Lo primero que hicimos, fue ir hacia la cocina y preparar dos cafés. Cuando estuvieron listos, me guío hasta un confortable living, donde nos sentamos en un gran sofá, frente a un enorme televisor. Ella lo encendió y puso una película que encontró en un canal. Ni si quiera sabíamos de que trataba. No le prestamos atención, porque nos pusimos a conversar.

-Tu casa es enorme. – Mencione sorprendido.

-Un enorme vacío. – Respondió. – Bueno, en realidad tal vez no entiendas. Seguro piensas que cualquier persona con una casa así es feliz, pero no. Nadie sabe lo que es sentirse tan sola. – Explico apenada.

-Sí, yo lo entiendo. Lo sé. – Mencione comprensivo, mirándola directo a los ojos. Mi historia tampoco es buena. Mi pasado no fue para nada fácil, ni mucho menos lindo. Aún mi presente sigue siendo complicado. Pero no me gustar recordar, detesto hablar sobre eso. No quiero que la gente conozca esa parte de mí, no quiero que me tengan lastima. – Pero al menos parece un lugar tranquilo. – Acoté.

-Lo es. – Dijo. – Hay mucho silencio, no hay ruidos molestos, pero no puedo dormir. Alex, no puedo dormir y creo que voy a volverme loca. – Confeso alarmada en un tono preocupante. Y con confianza se inclinó lentamente hasta recostarse sobre mi hombro. – Necesito dormir… - Menciono en voz baja cerrando los ojos. – No te vayas… - Pidió luego al mismo tiempo que se acomodaba un poco más, hasta apoyarse sobre mi pecho.  Y en ese momento percibí que le daba tranquilidad que yo estuviera ahí, quizás la hacía sentir más segura.

-No me iré. – Dije con seguridad. – Duerme tranquila. – Agregue y acaricie amistosamente su suave y sedoso cabello. Y yo también cerré los ojos. Tenía que trabajar al día siguiente, y necesitaba descansar como cualquier persona normal, o aún más. Mi trabajo era realmente agotador, pero lo importante es que me apasionaba. Estaba tan cansado que unos segundos me quede completamente dormido... 

Con ella entre mis brazos. 

~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~


[Okey, confieso que me encanta escribir esta novela, porque cada capítulo ¡se pone mejor! Y no es porque sea mi novela, es que, me emociona escribir y crear esto :'3. Además, me parece que se le viene otra complicación a Nick. Se libro de Jacob, pero tiene el camino libre como creía (?) Bueno, creo que ya se dan cuenta jajaja. Espero que les gusta, y como siempre les digo, que estés disfrutando de la novela. DEJEN SU COMENTARIO POR FAVOR, SON MUY IMPORTANTES. Las quiero. ♥]


- Evi - 

7 comentarios:

  1. Que no se quede con Alex jajajajaj yo quiero que esté con Nick jajajaja

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  2. Me encantaaaa, siguelaaaaaa
    @lissettegv_

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  3. Marlene debe estar con Nicholas.
    Siguela, dios mio
    - @heartsforjonas

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  4. Cada capítulo se pone mejor. Seguila!

    @JonasMyHeroes -

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  5. Me encanta la novee, cada vez se pone mas interesante!! Espero el proximo capituloo

    @juustboounce

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  6. O sea, qué pedo? jajaja cada vez se pone mejor y es como que una cosa lleva a otra que no me esperaba. I like it xD

    PD: Ya que todas dejan el twitter, para no sentirme menos pro...
    @psychfantasy

    PD2: Soy una idiota.

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  7. Se pone cada vez mejor y más interesante. Like it!

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