¡Atención! Si eres nueva lectora, y te gustaría que te avisara cada vez que actualizo, solo tienes que mandarme un tweet a @EviJonaas.

miércoles, 10 de abril de 2013

Capítulo XVII


Narra Marlene:

Sinceramente, cuando Nicholas me beso me sentí en la mejor cita, nunca había vivido un momento tan romántico y de películas como aquel momento en el parque de diversiones. Me latía el corazón velozmente, porque estaba nerviosa. Sí, estaba con mi mejor amigo, aquel chico que conocía de hacía años, pero igualmente no podía controlar mi inseguridad.  Temía hacer algo mal. Arruinarlo todo. Pero por un instante todas esas inseguridades desaparecieron. Porque fui feliz.

***

Cuando bajamos de aquella atracción, también regresamos a la realidad. Pero en el momento de volver hacía el auto, mientras caminábamos, entrelazamos nuestras manos con naturalidad. Como si estuviésemos acostumbrados a hacerlo. Y lo cierto es que jamás habíamos caminado así, tan aferrados, tan amorosos, como novios, como una pareja. Fue ahí cuando mi cabeza hizo un click. Supe que tenía un hombre increíble a mi lado, y que seguramente todo podía funcionar. Sentí que estaba totalmente convencida, que quería esto para nosotros, avanzar más, ser mucho más que amigos. Pero todos esos pensamientos se convirtieron también en mis miedos. Y otra vez retornaba a mis inseguridades. ¿Y si nos peleamos? ¿Si pierdo a mi mejor amigo por esto? ¿Si de repente pasa algo, nos separamos, y rompemos esto tan fuerte que tenemos? Millones de preguntas de ese estilo me invadían. Quería intentarlo, pero a la vez quería dejarlo como estaba. No tocar ni dañar nuestra amistad. En el auto, mientras lo observaba embobada y a la vez trataba de tranquilizar mi mente, Nicholas conducía hacía la famosa casa de campo. Donde la familia Jonas hacía todas esas fiestas, o reuniones familiares. La conocía. Estuve ahí varias veces. Era un lugar cálido, tranquilo y agradable. Y apenas llegamos, me di cuenta que aún conservaba esas cualidades.

-Estás sonriendo. – Exclamo Nicholas al ver la gran sonrisa que se formaba en mi cara a medida que íbamos recorriendo aquel lugar.

-Recuerdo perfectamente este lugar, la pasábamos tan bien. – Pronuncie trayendo algunas memorias a mi mente. De repente comencé a escuchar una música suave,  y  al instante percibí la respiración de Nicholas sobre mi cuello. Me había tomado de la cintura, apegándome lo más posible a él.

-¿Bailarías conmigo? – Susurró a mi oído. Entonces tuve la necesidad de mirarlo a los ojos. Di la media vuelta, y me lo encontré a tan solo centímetros. Sus manos aún continuaban en mis caderas. Seguía sintiendo su respiración cerca también. Rodee su cuello con mis brazos, aferrándome a su cuerpo, y apoyé suavemente mi cabeza sobre sus hombros. Nicholas ya me tenía. Era imposible resistirme a sus encantos… Minutos después volvió a besarme, y yo otra vez lo seguí. No quería detenerlo. Pero me separé cuándo tuve la necesidad de tomar aire, de respirar.

-Nick… déjame respirar. – Dije algo graciosa, y el sonrío.

-Lo siento. – Se disculpó apenado y sonrojado al mismo tiempo.

-¿Quieres seguir? – Cuestione planeando una pequeña travesura en mi cabeza.

-Claro que sí. – Respondió con sinceridad y se le ilumino la cara.

-Está bien, pero para eso… - Comencé a hablar mientras me alejaba cada vez más de él. – Tendrás que atraparme. – Indique finalizando la oración. Y acto seguido emprendí a subir rápidamente las escaleras. Nicholas reaccionó segundos después, dándome tiempo de llegar arriba. Me metí a la habitación. Me movía por todos lados, de un lado a otro por el dormitorio. Hasta que él finalmente me atrapo, y me arrojo junto a él a la gran cama. 

-Te tengo. – Expreso con picardía. Haciéndome reír.

-Ahora si soy toda tuya. – Lo provoqué. Y Nicholas fue directamente a mi cuello, acariciándolo con sus labios. Haciendo que un intenso cosquilleo recorriera mi cuerpo de punta a punta. Mi corazón latía fuertemente, pensé que iba a salirse de mi pecho. Pero de repente sus caricias me tranquilizaron, me entregué, me deje caer en ese momento. Percibí sus manos en mi espalda, buscando la cremallera de mi vestido, hasta hallarla y tironearla hacia abajo. Ahora solo yacía ante el en ropa interior. Teníamos que estar iguales, no era justo. Busque el primer botón de su camisa e  inicié a desprenderle uno por uno, y logré deshacerme de ella. Mi mano se deslizo sobre su pecho, su piel tan suave, tan cálida. Pero él regreso nuevamente a mi espalda, intentando desprender mi cremallera. Me reí ante sus intentos, estaba siendo torpe. Y lo amaba así. Callo mis burlas con sus besos, y me demostró que si podía quitar mi sujetador. Sus manos me recorrían, y me exploraban con ternura, y lentitud. El no dejaba de ser delicado.  Y todo floreció cuando nos arrebatamos las últimas prendas,  fue ahí que comencé a sentirme casi flotando, casi en el aire. Me hizo estallar, anhelar, pedirle más, sentir que mi corazón estaba a punto de romperse. Solo suspiraba, suspirábamos. Mi respiración era entrecortada. La suya igual. Nunca antes me habían dado tanto placer. Nicholas consiguió hacerme suya. 

-¿Nunca te dije cuanto te amo? – Pronuncio cuando yo descansaba agotada en su pecho.

-Nunca. – Admití.

-Entonces te lo diré ahora. – Menciono. Y luego percibí como respiró hondo. – Marlene, te amo con todo mi corazón. – Confesó con sinceridad. Nos quedamos en silencio. Todo aparentaba ser un sueño, pero no, no lo era.

-Y yo a ti. – Revele sin más pretextos. – Te amo. – Lancé la verdad. Era ese tipo de sentimientos que siempre está dentro de ti, que nunca se va. Ese sentimiento que conoces de memoria, pero que nunca has tenido el valor de admitir. Por primera vez me quité todos mis miedos, y lo dije. Lo amaba como a nadie.

Narra Nicholas:

Esa noche casi no dormí. Le había hecho el amor, y el placer de sentirla mía era asombroso. Me mantuve despierto solo por una razón… la tenía entre mis brazos, con la seguridad de que nadie podía arrebatármela.  Admiraba su belleza, sus ojos cerrados, su piel casi de porcelana, acariciaba su cabello suave, radiante,  brillante. La disfrutaba, la apreciaba. De solo pensar que estuve a punto de perderla, me hacía aferrarla aún más a mí. Esa chica de un día a otro se convirtió en mi vida, en lo más importante que tengo.

Ella lo es todo.

~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~

[Hola!! Esta vez creo que me tarde un poco más, pero bueno, lo importante es que acá les traigo un nuevo capítulo para que disfruten. Y puede que sea un poco corto, pero es el más lindo, y tierno que escribí hasta ahora. Aw. Disfruntelo. Y no se olviden de dejar un COMENTARIO. Las quiero]



- Evi -


5 comentarios:

  1. OMFG OMFG OMFG
    ASKDGBAKJDBASUDBASJDAS, ES PERFECTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

    -heartsforjonas

    ResponderEliminar
  2. OMG este cap estuvo fabuloso!!! Lo ameee!!! Muero de la ternura no puedo evitar imaginarme cada escena!!! Lo disfrute en realidad muuuuuuuucho!!! Es mi cap favoritooo!!! Perfectoo
    LO AME
    LO AME
    ME ENCANTO
    Sigue escribiendo por favoooooooooooor!!! Mil besos para tiii <3<3<3 @HeyItsMaarii

    ResponderEliminar
  3. me encanto este capitulo,creo q hasta es el q mas me gusto...
    @BurninUp04 :)

    ResponderEliminar
  4. asnvklsanivnoe Ame el capitulo!!! PERFECTOOOOOOO

    ResponderEliminar
  5. fjadkhfkjshdkj Lo amé <3 Amo cada detalle de tu novela, me encantaaa :D Seguila, quiero seguir leyendo rapido :)

    ResponderEliminar