¡Atención! Si eres nueva lectora, y te gustaría que te avisara cada vez que actualizo, solo tienes que mandarme un tweet a @EviJonaas.

domingo, 10 de marzo de 2013

Capítulo XI.


Narra Marlene:

Un cálido día para salir a respirar aire fresco. Algunas nubes en el cielo, pero debajo de ellas se dejaba ver un poco el sol. Había un viento que corría lentamente, un cálido viento que acariciaba mi rostro. Una parte de mí se apreciaba extrañamente bien. ¿Raro, no? Pero al menos por primera vez sentía que no todo estaba perdido. Había visto una película, en la cual la protagonista pasaba por los momentos más difíciles y tristes de su vida, pero finalmente hallaba esperanza. Seguía adelante, y terminaba encontrando esa felicidad que tanto anhelo. Me hacía sentir un poco idiota admitir que una película había logrado que mis pensamientos se tonaran un poco más positivos, pero no había otra explicación. Sabía que tenía que vivir cada momento al máximo. Y aprovechaba ese día porque el miedo estaba tranquilo,  no brotaba dentro de mí. Era como si de repente hubiese desaparecido. Pero estaba segura que en cualquier momento podía volver. Nada se supera tan fácilmente. Caminaba disfrutando respirar. Pensando en todo lo que había vivido. Desde lo más tenebroso, a lo más alegre. Y ahí aparecía el, Nicholas. Entre mis recuerdos más vivos, y esplendidos…

[Flash back]

Nick me tenía entre sus brazos, con intenciones de hacerme reír. Subía las escaleras lentamente, y al mismo tiempo percibía que disimuladamente estaba acercando nuestros rostros más y más. Y simplemente paso. Me beso. Lo besé. Seguí aquel juego tentador. Lo quería, muchísimo. Pero no estaba muy segura de querer perder nuestra amistad. A esta altura de mi vida, no podía arriesgarme a perder nada más. Tenía que cuidar al máximo todo lo que tenía. Y eso me hacía sentir pánico, el solo hecho de perder a mi mejor amigo, de ya no tenerlo más. Comenzar algo así es lindo. Pero también incluye peleas, discusiones, malos días. No quería sacrificar nuestra amistad. Quizás, más adelante…  ahí tal vez pueda pensarlo mejor. Ahora solo necesito a mi mejor amigo a mi lado, a él apoyándome en todo.  Cuando despegamos nuestros labios nos miramos fijamente, establecimos esa conexión completamente especial que había entre nosotros. Delicadamente me soltó, permitiéndome que me ponga de pie justo frente a él.

-¿Qué es esto… que significa? – Pregunté idiotizada por lo que acaba de ocurrir.

-No lo sé… yo creo que soy… un imbécil. – Dijo Nicholas. – Me deje llevar. – Agrego nervioso. Y mi corazón por un momento se decepciono. Creí que el al fin lo confesaría, que después de tanto tiempo sería sincero y me diría la verdad. Pero solo dijo “me deje llevar”. Quizás solo fue un impulso, y realmente no deseaba hacerlo.

-¿Qué quieres hacer? – Indagué un tanto seca. El continuaba hablándome con la mirada en el piso.

- No lo sé. – Respondo breve, sin decir una sola palabra más.

-Sabes, yo no quiero perder a mi mejor amigo. Seguiremos como siempre… como si esto jamás hubiese pasado. ¿Eso es lo que quieres? – Propuse tratando de terminar con la incómoda situación.

-Será lo mejor. – Menciono mostrándose de acuerdo. – Entonces… vamos a ver la película. ¿Ya la elegiste? – Acotó cambiando radicalmente de tema. Le di una sonrisa, un agradable gesto. 
Afortunadamente, el entendía.

[Fin del flashback]

Seguí caminando lentamente. Había sentido un poco de tristeza al recordar. Jamás olvidaré la mirada de Nicholas… como se apagaron sus ojos ese día. Lo desilusione, y desilusionarlo a él era ser una mala persona. Es el ser más adorable, la persona que me da más luz. Pero también necesitaba ser fiel a mis sentimientos, y no podía mentirle. El merecía la verdad.
De repente miré mi reloj, y me di cuenta que camine exactamente una hora entera. Y quería seguir haciéndolo. Pero cambie de dirección totalmente. En mi cabeza había aparecido una persona, Alex Karev. Me decidí en ir a verlo, además le debía mis palabras de agradecimiento por lo bueno que fue conmigo aquella noche. Se hizo responsable de mí, cuando no tenía razones para hacerlo. Perdió su noche libre, cuidándome. Así que comencé a marchar hacía la clínica. Creo que recorrí unas veinte cuadras, o un poco más. Pero me agradaba pasear… sentirme libre. Podía recorrer mucho más que veinte cuadras. Finalmente cuando llegue, entré con cautela, tratando de no hacerme ver demasiado, ya que siempre al ingresar a estos lugares, toda la gente que está en la sala de espera, gira hacía la puerta para observar a la persona que entra. Es una costumbre, algo típico de esos lugares. Entré y fui velozmente hacía la mesa de entrada, donde estaba una elegante secretaría, que parecía estar ocupada hablando por teléfono. Espere unos minutos a que se desocupara, y cuando lo hizo, ella me hablo primero. 

-Señorita ¿Qué necesita? – Preguntó en un tono bastante amable pero un tanto irritable para mis oídos. Tenía una voz chillona.

-Estoy buscando al Dr. Karev. – Mencione devolviéndole una sonrisa, fingida por supuesto.

-No sé si podrá verte ahora. – Comentó hojeando una pila de papeles que había sobre su escritorio. – Pero lo intentaré. – Agregó. Desvió su mirada hacia un teléfono, marco un número, y luego hablo un par de segundos.  Al instante que termino la llamada, regreso a presarme atención otra vez. – Tendrás que esperarlo unos minutos, pero ya vendrá. Puedes tomar asiento en la sala de espera. – Indicó rápidamente, y sin decir más nada, siguió dedicándose a su trabajo. Me aleje de ella, y me senté en una silla que estaba en un rincón, a una distancia considerable de las demás. No tuve que esperar demasiado, no fueron más de quince minutos cuando levanté la vista y lo vi a Alex.

-¡Mar! Que sorpresa… - Dijo animando su tono de voz. Se notaba un poco cansado. - ¿Qué haces por aquí? – Cuestiono con curiosidad.

-Justo pasaba por aquí… y recordé que tenía que agradecerte lo de la otra noche. – Conté sintiendo algo extraño en mi cuerpo. Era como si hablar frente a él me hiciera poner nerviosa, y no entendía por qué. No existían motivos para estar así.

 -No tienes nada que agradecerme, hice lo correcto. – Expreso sonriéndome cariñosamente, y yo le regrese exactamente el mismo gesto. Para luego quedarnos en silencio, frente a frente. En un contexto incómodo, porque parecía que nos habíamos quedado sin palabras. Hasta que para mi propio alivio, el hablo nuevamente. - ¿Almorzaste? -   Indagó.

-No, salí a caminar por la mañana y desde esa hora no regreso a casa. – Respondí con la verdad.

-Ya sé que son como las dos de la tarde, pero si quieres podemos comer algo. Aquí al fondo hay un bufet. 

– Propuso atentamente. – Te llevaría a otro lado, pero estoy en horario de trabajo ahora. Aunque puedo tomarme una hora para “almorzar.” – Agrego, y los dos reímos por lo bajo. Se suponía que era solo su almuerzo y después seguiría trabajando. Pero Alex lo convirtió en un momento agradable para ambos. Caminamos juntos hasta el lugar, buscamos algo de comer, y nos sentamos alrededor de una pequeña mesa.  

– ¿Es verdad lo que andan diciendo? – Preguntó.

-¿A qué te refieres? – Respondí aparentando estar un poco confundida. En el fondo sabía de qué estaba hablando.

-De lo que paso en tu casa ¿ayer, no? Iba a llamarte, pero entre tanto trabajo… no encontré el momento adecuado. – Aclaró.

-Sí, es verdad. – Conteste. – Fue horrible. No entendía nada, en realidad ahora tampoco entiendo nada. Por suerte estaba Nick conmigo, el me ayudo. – Revelé. Y el ánimo en mi rostro había desaparecido un poco. Centrarme en ese tema aún no se me hacía muy fácil, y creo que Alex lo noto, porque cambio el eje de la conversación al instante.

-¿Cómo van las cosas con Nick? Parece un buen chico. – Menciono.

-Es un buen chico. – Dije dándole la razón. – Paso algo entre nosotros pero yo quiero conservar aún nuestra amistad. Nos conocemos hace muchísimo tiempo, y no quiero perderlo por nada. – Confesé con suma sinceridad.  Mientras yo hablaba, el me miraba comprensivamente, y no hacía más que escucharme con interés. Me sentía cómoda, libre de hablar y descargarme como más lo necesitaba, y luego llenarme de un gran alivio. Cuando otra vez nos quedamos en silencio, noté sus ojos pegados en mí. No sacaba la vista de mi rostro. - ¿Qué miras? ¿Tengo algo? – Me alarmé un poco. El reacciono sonriendo, y al mismo tiempo se lanzó una suave carcajada.

-Nada. – Comentó breve. - ¿Estás bien, Marlene? – Agregó. Suspiré y luego le dije la verdad.

-Hoy sí, hoy estoy bien. – Exprese con serenidad. Ese día era como si la tranquilidad me caracterizara. Solía ser algo propio de mí, pero después de lo que paso, perdí toda la calma que cada día estaba conmigo. - ¿Tu cómo estás? Casi nunca hablamos de ti. – Centré la atención en él.

-Aquí estoy. – Bromeó. – Recibir visitas mejora un poco mi humor. – Acotó y me alegro un poco saber que había mejorado su día. Seguimos hablando, por mi parte me interesaba saber más sobre su vida, sus amigos, su familia. Pero el aparentaba ser una persona algo cerrada en cuanto su vida personal. Era como si algo de todo eso le molestara, y prefería evitarlo. Pero aun así, Alex era una persona adorable, tenía un gran corazón, y me lo demostraba cada vez que pasaba tiempo con él.

Sus ojos tenían algo especial.

~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~

[Hola!! Estoy tan entusiasmada, y encaminada con esta novela, que estoy escribiendo bastante rápido los capítulos, tengo mucho más para ustedes!! Espero que les guste los que le dejo hoy, que es un poco la relación que se va estableciendo entre Marlene y Alex. (Les recuerdo que el también es un personaje importante) Disfruten!!!! Gracias por leer, lindas. MIL gracias por los comentarios, no se olviden de dejarlos. Las quiero.♥]


- Evi - 


6 comentarios:

  1. Te soy sincera? NO ENTIENDO A MARLENNE. Yo si hubiera sido ella, no sé, hago de todo con Nick menos mirar la peli :O pero por otro lado, es entendible, pero no seeeee.

    ResponderEliminar
  2. Me encanta la nove pero nick le tendria que haber dicho todo de una vez y espero que no se enamore de alex jajaja


    @juustboounce

    ResponderEliminar
  3. Me encanta, siguelaaaaaa yaaa!!!
    @lissettegv_

    ResponderEliminar
  4. Los odio, no pueden dejar que hagan como que nada paso :((((((((( seguila rapido. plz, me encanta como escribis
    @standbymenick

    ResponderEliminar
  5. Siempre leo tu novela y nunca te escribo. Jaja. Me gusta mucho tu novela... seguila :)


    @juststaynick

    ResponderEliminar
  6. Siguelaa !! Es muy buena ;)

    ResponderEliminar