¡Atención! Si eres nueva lectora, y te gustaría que te avisara cada vez que actualizo, solo tienes que mandarme un tweet a @EviJonaas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Capítulo XV


Narra Marlene:

En la larga espera que se había convertido en una eternidad, recordé como desperté aquella mañana. Sintiéndome valiente, poderosa, con un gran coraje, la persona más fuerte del mundo, capaz de sobrevivir a cualquier cosa. Creí que eso duraría en mi al menos, un poco más de tiempo. Pero fue todo al revés. Mis emociones dieron un repentino vuelco, y cuando menos lo imagine, me encontré invadida por el temor, la inseguridad. Comencé a ser otra vez completamente vulnerable, y regresé a ser la chica débil. Me acurruque en un banco de aquella plaza, y sin resistir más, dejé escapar algunas lágrimas. Días anteriores me había prometido a mí misma abandonar el maldito habito de llorar tanto. Pero inevitablemente, no pude hacerlo. A veces las lágrimas eran mi única salida para descargarme. Solo me detuve cuando a lo lejos, divise su auto. Fue ahí cuando me puse de pie casi de un salto, y sequé mi rostro lo más rápido posible. Cuando me vio, se detuvo. Justo frente a mí. Bajo del auto y me observo comprensivamente, pero dejándome ver que estaba un poco molesto. Lo miré y sentí vergüenza. Y más aún cuando me di cuenta que indudablemente notaría que estuve llorando como una niña pequeña. Al principio, no dijo nada. Solo abrió la puerta del auto, y me indico que abordará. Subí, y me senté, mientras observaba como el repetía mis movimientos, solo que sentándose sobre el asiento del conductor, y tomando el volante. Pero antes de arrancar, hizo un tiempo para mirarme nuevamente.

-¿Estás bien? – Preguntó con preocupación.

-Sí. – Respondí y quise continuar, pero antes debí asegurarme de que no lloraría frente a él, y respire profundo intentando terminar con esas ganas de sollozar. – Sí, estoy bien. – Agregué esta vez en un tono más alto, y tratando de oírme firme y segura.

-No te creo. – Dijo sin filtros. Si existía algo que lo caracterizada perfectamente, era su sinceridad. – Mira Marlene, tienes que saber que no pondré en marcha este auto hasta que me digas la verdad. – Indico seguidamente a sus anteriores palabras. Me sentí un poco en aprietos. En realidad, quería contarle. Ese no era mi problema. Solo no quería quedar como una necia que puso en riesgo su vida solo por creerse una súper heroína.

-Ya me humille demasiado por hoy… no quiero que pienses que soy una inmadura. – Puse como excusa para no tener que relatar cada uno de los hechos.

-Marlene, solo quiero saber qué haces aquí sola. Vine a buscarte ¿no crees que tengo derecho a saberlo? – Pregunto con la razón.  Era lógico todo lo que decía, y yo podía entenderlo perfectamente. Debía decirle, por más que me resultara bochornoso.

-Es que es tan estúpido lo que hice. – Mencione. – Tenía algunas pistas y ¿Sabes qué?  Decidí seguirlas y me trajeron hasta aquí. – Lancé finalmente. Al principio, me miró sorprendido. Quiso hablar, pero creo que no encontraba las palabras. Seguramente estaba procesando mis palabras en su cabeza. – Pero no conseguí nada. Solo conseguí que robaran mis cosas. – Agregué con la intención de que el lograra responderme algo. Pero no. Seguía en silencio.

-Marlene ¿En qué carajo pensabas cuando viniste aquí? ¡Sola! ¿No sabes que puede ser peligroso? ¡Por Dios, ni si quiera fuiste capaz de decírmelo antes! – Reprocho tal como me lo esperaba. Yo solo miré hacía el piso. Si antes me sentía avergonzada, ahora lo estaba aún más. - ¿Qué hay de Nicholas? Él está todo el día contigo ¿Ni si quiera intento frenarte? – Continuó cuestionándome.

-Tampoco se lo dije. – Conteste con la voz débil. Ver a Alex tan enojado me estaba lastimando porque era consciente de que yo era la causante de su alteración.

-No deberías haberlo hecho, es muy peligroso ¡podría haberte pasado cualquier cosa! No lo hagas de nuevo Marlene. – Agregó aún bastante exaltado. Tuve un choque de emociones dentro de mi cuerpo, y por un instante tuve ganas de gritar y lanzarle todas las palabras en la cara. Y lo hice.

-¡Está bien Alex! Lo siento ¿sí? ¡Estoy bien! ¿No lo ves? ¡Estoy bien! – Exclamé elevando mi voz. Yo también podía hacerme notar. Yo también tenía derecho de vivir mi vida y hacer con ella lo que quisiera, manejarla a mi mano. Pero desde que sucedió lo que sucedió, deje de tener el control de las cosas. Ahora me manejaba con la ayuda de Alex, Nicholas o los policías. Todos querían lo mejor, querían cuidarme. Pero a veces me asfixiaban. - ¡Es que a veces ni sé lo que hago! Solo me dejo llevar… - Continué pronunciando pero poco a poco mi habla se fue entrecortándose y mostrando debilidad. – Pero es que me siento tan… tan perdida. Cansada.  – Acoté casi en un hilo de voz. Y al instante me cubrí el rostro con las dos manos. Otra vez iba a llorar. Aunque intenté detenerme y resistirme. Pero me derrumbe finalmente cuando él me atrapo entra sus brazos, y me apretó con fuerzas sobre su pecho, donde derrame cada lágrima que había intentado ocultar. Lo hice sin presión, con tranquilidad. Solo sentía aquel abrazo cálido y esa extraña paz que me proporcionaba cada vez que lo tenía cerca.

***

En menos de dos horas, llegamos a mi casa. Durante el pequeño viaje, Nicholas me había llamado a mi celular, casi desesperado. No me encontraba, y se había puesto como loco. Pero se tranquilizó cuando le dije que estaba bien, y que luego le contaba todo lo que pasó. Apenas Alex estaciono el auto, puse divisar la figura de mi mejor amigo esperándome en la entrada. Caminamos hasta allí, y apenas lo tuve cerca lo salude con un cariñoso abrazo. Lo había extrañado. Nicholas siempre me acompañaba en ese tipo de locuras, aunque las veces anteriores nunca fueron tan peligrosas, pero cuando yo le proponía algo era difícil que no aceptara. Siempre me acompañaba y apoyaba aunque no estuviese de acuerdo. Esa era otra de las tantas cosas que adoraba de él.

-Bueno, hasta aquí llegué yo. – Pronunció Alex cuando estábamos a punto de entrar a mi casa. – Tengo que regresar a mi trabajo. – Explicó y lo entendí.

-Lamento haberte interrumpido. Pero muchas gracias, de verdad. – Le agradecí mirándolo fijamente a los ojos.

-Solo prométeme que no volverás a hacer algo así. – Pidió para poder irse más tranquilo. Y fue por ese motivo que se lo jure, realmente.  No podía quitarle la tranquilidad de todos los días.

-Lo prometo. – Pronuncié en voz alta. Luego le sonreí haciéndole saber que estaba más que satisfecha por todo lo que hizo por mí aquella noche. Me acerqué y le deje un beso en la mejilla. Para luego observar cómo se iba y se alejaba en su automóvil. Nicholas que se mantuvo apartado para no interrumpir, me siguió por detrás para entrar a mi casa. Pero lo noté raro, extraño. Supe que estaba guardándose algo, y no iba a quedarme atrás. Quería saber que rayos le sucedía a mi mejor amigo.

Narra Nicholas:

Había estado planeándolo por días. Desde que sentí que alguien estaba a punto de meterse en el medio, me decidí que no podía perderla otra vez. Que tenía que hacer algo para conquistarla, y que finalmente pudiera fijarse en mí como algo más. Estaba seguro que sería la cita perfecta. Parque de diversiones, luego una romántica cena,  y el final más esperado. Iba a besarla y a decirle cada cosa que sentía por ella. Todo lo que estuve ocultando por años. Pero por tratar de dejar listo cada detalle y no olvidarme de nada, apagué por unas horas mi teléfono celular, para que nadie me molestase. Y justo en ese momento, fue cuando ocurrió todo. No oí cuando ella me llamo. Alex otra vez me gano. Lo hizo antes. Lo hizo más rápido. Demonios, no podía sentirme más culpable. Además de un idiota, un imbécil. Pero mi optimismo siguió intacto cuando la vi llegar, y todavía teníamos tiempo de ir a la cena, al lugar que había reservado. Y cuando me contó lo que sucedió, supe que era el plan perfecto. Marlene necesitaba distraerse, despejarse un poco, cambiar la rutina por una noche. Sería ideal. Fue por eso que no perdí más tiempo, y en cuanto tuve la oportunidad, se lo dije. ¿Y lo mejor? ¡Ella acepto! Solo me pidió unos minutos para ducharse y prepararse. Como todas las chicas, quería lucir bonita para salir. Pero ella no necesitaba de tantos maquillajes, accesorios, o cosas de ese estilo.

Ante mis ojos, se veía hermosa todo el tiempo.

~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~


[Chicas!! Acá les dejo el capítulo 15, como ven, estoy avanzando bastante rápido. Además, les adelanto: El próximo capítulo es IMPERDIBLE, ah. No, en serio, se viene la cita de Nick y Marlene. Nick sacando su lado más tierno y romántico. Y bueno, solo espero que les guste, y que lo estén disfrutando. NO SE OLVIDEN EL COMENTARIO :3 GRACIAS ♥]



- Evi -

8 comentarios:

  1. siempre lo dejas en la mejor parte eh!
    yo quería q nick valla a buscarla pero por suerte la invito a cenar,cada día me gusta mas tu nove
    espero q se ponga de novios y alex desaparezca aunq presiento q eso no va a pasar jaja
    espero por el otro capitulo
    @BurninUp04

    ResponderEliminar
  2. afnssniojdijas, que lindo Nick ♥ Que tiernoooooooo. Me gusto mucho este cap. Espero con ansias el proximo. Besos. Y gracias por escribir tan lindo y compartirlo!


    @DaaiN

    ResponderEliminar
  3. Nah, a mi me está pasando algo y es que Alex no me cae bien. No me preguntés por qué, pero me dan ganas de pegarle una piña cada vez que aparece xD

    Me puse al día y leí los dos caps.

    Te quie ♥

    ResponderEliminar
  4. Me encanta, siguelaaAaaa @lissettegv_

    ResponderEliminar
  5. Ahahahah no puedo esperar mas para el otro capitulo!!!!!!

    ResponderEliminar
  6. asdkjhbusdn, okay esto es mucho
    - heartsforjonas

    ResponderEliminar
  7. Síguela, por lo que más quieras, akjdhasda @Fragileedreams

    ResponderEliminar
  8. O sea nick es un sueño estaba preparando todo a la perfeccion! Por eso no atendio, pero igual alex -.-... Ahora solo quiero saber que pasara en la cita ainnns nick dile lo q sientes!!! Siguelaa.... <3
    @HeyItsMaarii

    ResponderEliminar