Narra Marlene:
No encontraba
palabras para describir aquel extraño hecho. Era algo cruel, atroz. Solamente
alguien inhumano, o con muchísima maldad podía haberlo hecho. Por un momento
llegue a pensar que todo era parte de una broma, pero… ¿una broma? ¿Quién se
atrevería a bromear de esta manera, después de lo que había pasado?
Personalmente, lo tome como una señal. Me estaban mostrando que el horror
apenas había comenzado, que la oscuridad
aún no aparecía, pero que irremediablemente, llegaría en algún momento.
***
Grité. No pude
evitarlo. Y al mismo tiempo miraba todo horrorizada. Un escalofríos, me
recorría entera, estremeciendo complemente mi anatomía. Mi interior estaba
siendo sacudido al observar aquellas grandes imágenes, que reflejaban el momento
más traumático de mi vida. Y otra vez me
pregunte ¿Cómo alguien es capaz de hacer esto? ¿Tomarles fotos para luego
mostrármelas y hacerme revivir toda aquella pesadilla? Presentía que estaban
deseando lastimarme, hacerme daño. Y lo lograron. Nadie quiere volver el tiempo
atrás, ver lo que ya vio una vez. Tenía las imágenes en mi cabeza, inevitablemente
las llevaba guardadas en mi memoria, pero intentaba borrarlas cada día, aunque
fuese imposible. Pero esto me hacía plasmarlas aún más en mi mente. La pared de
mi patio cubiertas por fotos de mis amigas, mis mejores amigas, esas chicas que
fueron casi hermanas para mí… muertas. Y estaban exactamente en el mismo orden
como las hallé aquella mañana. Julie. Amelí. Alison.
Esas imágenes,
eran las más grandes, y estaban en el medio. Alrededor había otras pequeñas
fotos, de diferentes momentos felices que viví junto a ellas. Como encabezado
de aquella “obra de arte terrorífica”, se dejaba leer una frase, la cual decía
“Nunca podrás deshacerte de mí.” Mi corazón se detuvo, mi piel se estremeció
cuando leí aquella declaración.
-¿Qué demonios…
que rayos es esto? – Preguntó Nicholas que había llegado corriendo hacia a mi
lado, atraído por mi grito alarmante. Se perturbo al ver todo eso. Se quedó
helado, pero nadie llegaría a estar tan impresionado como yo lo estaba. Nadie
lo había visto tan real como yo.
-No lo sé. –
Respondí seca. Y aún seguía intacta, parada frente a aquella pared,
contemplando lo que me hundía profundamente en mis más oscuros recuerdos.
-Eso es… - Quiso
decir algo pero lo interrumpí.
-Espeluznante.
¿No? – Termine de completar su frase y Nick giro para verme a la cara. Pero mis
ojos no se desviaban de la aterradora hazaña.
-Mar, ve adentro.
Esto no te hace bien. – Susurro intentando que yo regresara a donde estábamos
antes. – Yo sacaré todo esto. – Agregó con calma. Era increíble que frente a
eso reinara la tranquilidad. En realidad, solo por mi parte, pues debería estar
destrozando esas cosas, sollozando, gritando. Pero estaba tan apagada, que ni si
quiera podía gritar otra vez. En cambio Nicholas, el si lograba mantener la
calma cada vez que era necesario.
-No lo saques. –
Pedí en un hilo de voz.
-¿Qué? ¿Quieres
dejarlo ahí? – Pregunto completamente sorprendido por mi reacción.
-¿No deberíamos
llamar a la policía? – Cuestioné con certeza.
-Eso… sí.
Deberíamos llamar. – Respondió dándome la razón. Creo que mi mejor amigo no
llego a comprender como yo pude proponer lo correcto, mientras me mantenía
paralizada frente al muro. Mirando. Contemplando los detalles.
Amedrentada. Pero Nick no permitió que
siguiera así. Al instante se estancó frente a mí, obstruyendo mi vista. Ahora
solo podía verlo a él. – Mar, entremos.
¿Sí? – Indico posando sus dos manos sobre mis hombros. Yo solo giré. Y comencé
a caminar hacia adelante, mientras Nicholas me seguía a mi lado, acariciándome
suavemente la espalda. Sin dudas, ver todo eso otra vez, iba a dejar otra marca en mí, otra herida.
Siguen lastimándome… aún más de lo que estoy.
Narra Nicholas:
Mi corazón
también latía a mil por hora. Era una situación tan escalofriante, y
complicada, difícil de manejar. Pero si algo tenía en claro, era que debía
mantener la calma, y hacer lo correcto. Es por eso que regresamos dentro de la
casa, y le pregunté a Marlene si tenía algún número en especial al que pudiera
llamar. Me dijo que buscara entre sus papeles, el teléfono del Comisario Ronald
Smith, el mismo que le había hecho un interrogatorio cuando estaba en la
clínica. Apenas encontré el número, lo marque, y en instantes me había
comunicado con él. Le dije lo que había pasado, y en pocos minutos ya se
encontraba en la casa junto a otro policía. Lo primero que hicieron, fue
dirigirse al lugar del hecho, observaban todo con cautela, y sin tocar nada. En
un momento, sacaron una cámara de fotos, y comenzaron a tomar algunas.
-Chicos…
¿Escucharon o sintieron algún ruido, o movimiento raro? – Preguntó con interés.
-Yo no oí nada. –
Dijo Marlene. – Fue todo tan rápido. La verdad no sé, no sé cómo rayos hicieron
todo esto. – Agregó completamente confundida.
-Yo tampoco
escuche nada. – Acoté. En realidad todo era un gran misterio. No entendíamos como
podían meterse a la casa así como si nada y armar aquel gran mural. Después de
hacernos algunas preguntas, se quedaron en silencio y al mismo tiempo
continuaban contemplando lo que tanto nos alarmaba. Hasta que el policía que
acompañaba al comisario, saco de su maletín algunos elementos, y colocándose unos
guantes, empezaron a sacar las fotos, una por una, y las guardaban en diferentes
bolsas con cierre hermético. Y
finalmente cuando terminaron de hacer ese trabajo, hablaron otra vez.
-Bueno, creo que
ya terminamos con esto. – Comunicó el comisario emprendiendo el paso para irse.
-Espere… ¿No va a
decirnos nada más? ¿Qué significa esto? – Cuestione preocupado por todo lo que
estaba ocurriendo. No quería que nos dejaran sin respuestas a nuestras dudas.
Pero lamentablemente, era imposible que descifrara el misterio y nos dejara
satisfechos.
-Disculpe joven,
pero no puedo decir mucho de esto. Hay pocas pistas, como lo sabían. Esto lo
único que me dice es que obviamente el asesino tomo esta fotos porque de seguro
estaba planeando hacer algo así. O tal vez no fue el asesino, quizá alguien lo
ayuda. Pero no quisiera nada más, prefiero hablarles cuando tengamos las cosas
en claro. – Explico un poco desalentador.
-¿De verdad no
pueden hacer más nada? – Interrumpió Marlene que no iba a quedarse tranquila de
todas maneras. El sujeto negó con la cabeza, y la miro con decepción.
- Lo único que
puedo decirle señorita es que coloque algún tipo de alarma en su casa. – Recomendó.
– Quisiera poder brindarle a mis hombres
para que vigilen la casa, pero aún no puedo hacerlo. No recibió ningún ataque
directo del asesino. – Explicó intentando
hacernos entender cómo eran las cosas.
-¿Y esto que lo
que es? ¿No es un ataque esto que acaban de hacerme? – Expreso intentando
controlar su enojo. Es que era agobiante que no pudieran brindarnos una
solución digna y segura.
- No del todo. A
ver, tiene que entender que no hay forma de comprobar que fue el mismo asesino
el que hizo esto. Estás cosas son muy lentas, y lo lamento. Pero no podemos
hacer más nada. – Manifestó dándole un final a la conversación. Sin decir
absolutamente nada más, se dirigió hacia la puerta de la casa, Marlene abrió, y
les dio permiso para salir. – Cuídese. – Agrego por ultimo antes de subirse a
su auto. Mi mejor amiga solo me miro fastidiada. Regreso adentro, cerró la
puerta, y se apoyó en ella.
-¿Dijo que me
cuide? ¿¡Que me cuide!? – Exclamo con ironía. - ¡Se supone que ellos tienen que
hacer algo! Pero qué más da… - Dijo elevando su voz, pero luego pareció
calmarse, y suspiro. – En cualquier momento vendrá por mí, y me matará. Lo sé. Quiero
que lo haga. Que me mate y termine con todo esto. – Comentó como si de verdad
lo deseara. Yo sabía que no. Sentía que ella solo lo decía porque estaba abrumada,
harta. Pero mi mejor amiga, Marlene… ella jamás desearía morirse. Sé cuántos
sueños tiene, cuantas metas, todo lo que le queda por vivir, ella nunca se
rendiría tan fácilmente.
-Mar… ¿Qué estás
diciendo? Tú no quieres eso. ¡Vamos!
Superaremos esto juntos, te lo prometo. -
Aseguré con mi mirada fija sobre sus ojos que me miraban con escasa
serenidad. Ella solo sonrío apenas. Ni si quiera mostrando sus dientes, como
solía hacerlo. Por eso decidí cambiar de tema, y tratar de que por un rato
olvidara todo este lío. - ¿Qué tal si vamos a pasear? – Propuse.
-No sé Nick…
estoy muy cansada. Miraría una película en el televisor que está arriba, pero
ni si quiera tengo ganas de subir las escaleras. – Indico mostrándose agobiada.
Marlene siempre miraba las películas en una sala que estaba en el piso de
arriba. Tenía un televisor bastante grande, y había puesto unos sillones muy cómodos.
Era una especie de cine, un cine en casa.
-Si el problema
es subir las escaleras… eso lo puedo solucionar. – Comenté y al mismo tiempo la
cargué en mis regazos, despegándola completamente en el piso, y tirándola hacia
atrás. Ahora mis brazos sostenían su cuerpo, elevándolo.
-¡Nicholas! –
Gritó en un tono divertido. – Bájame… - Pidió entre risas. Obviamente no le
hice caso.
Estaba seguro que a ella le agradaba lo que estaba haciendo, aunque
fingiera lo contrario. Por eso comencé a caminar, y me encamine a subir las
escaleras… escalón por escalón. Confieso que disminuí un poco mi velocidad,
llevarla entre mis brazos me hacía tenerla más cerca. Ella había rodeado mi
cuello con sus brazos, sosteniéndose. Y su rostro estaba a unos pocos centímetros
del mío. Era el momento ideal, sería el beso perfecto. Lo pensé, por un momento
quise no hacerlo. Pero todos mis impulsos me llevaban a eso, había una fuerza
en mí que lo único que deseaba era besarla. Y finalmente me deje llevar… lo
hice. Justo en el último escalón. Rocé sus labios con los míos, los sentí por
primera vez. Suavemente los moví sobre los suyos, con delicadeza. Marlene me siguió,
apegándonos aún más. Duramos apenas unos segundos, pero pude sentir la pasión,
la conexión que había entre nosotros, ese sentimiento especial al fin estaba
aflorando. Fue todo en un abrir y cerrar de ojos… pero lo consideré el momento
más importante de mi vida.
Por primera vez, me había dejado llevar por mis
verdaderos sentimientos.
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[¡Estoy feliz! Al fin termine el capítulo (?) Me estaba costando un poco porque no me decidía con algunas cosas, pero finalmente quedo esto, así que espero que les guste. Gracias por los comentarios, MIL gracias, de verdad. NUNCA se olviden de dejarlos, me inspiran. ♥]
- Evi -
IDSFJSFNSJKNFKJSDNFJKSDNFJKDS SE BESARON, AY MUERO, QUE CAPITULO MAS PERFECTO :')))))))
ResponderEliminarAy ay ay ay. NICHOLAAAAAAAAAAAAAAAAS. Me voy a dormir con una sonrisa en la cara :D
ResponderEliminarAWWWWWW asafdghjk me encanto *o* y Nick :333 tan tierno u_u OSEAA LA BESOOO ASFGDHJKASD QUE EMOCIÓN :'), sospecho que es el ex de Mar el que pone esas fotos e_e pero bueeh, :DD espero el otro capitulo!! para ver que pasa *o* esop c: Cuídate :) -Sharon_JonasJB-
ResponderEliminarMe re entretuvieron los últimos dos capitulos, fueron re ajshdsajhdjahds y por fin se besaron! *fiesta de 5 segundos*, ah. Seguila, es genial. Besos :)
ResponderEliminar@JonasMyHeroes -
ASDFGHJKL Nick es tan tiernooooo, al fin la besooo. Me encanto el capitulooo
ResponderEliminar@juustboounce
Oh mi dios! realmente me encanto este capitulo, que bello mi Nick!
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