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miércoles, 6 de marzo de 2013

Capítulo X


Narra Marlene:

No encontraba palabras para describir aquel extraño hecho. Era algo cruel, atroz. Solamente alguien inhumano, o con muchísima maldad podía haberlo hecho. Por un momento llegue a pensar que todo era parte de una broma, pero… ¿una broma? ¿Quién se atrevería a bromear de esta manera, después de lo que había pasado? Personalmente, lo tome como una señal. Me estaban mostrando que el horror apenas había comenzado, que la  oscuridad aún no aparecía, pero que irremediablemente, llegaría en algún momento.

***

Grité. No pude evitarlo. Y al mismo tiempo miraba todo horrorizada. Un escalofríos, me recorría entera, estremeciendo complemente mi anatomía. Mi interior estaba siendo sacudido al observar aquellas grandes imágenes, que reflejaban el momento más traumático de mi vida.  Y otra vez me pregunte ¿Cómo alguien es capaz de hacer esto? ¿Tomarles fotos para luego mostrármelas y hacerme revivir toda aquella pesadilla? Presentía que estaban deseando lastimarme, hacerme daño. Y lo lograron. Nadie quiere volver el tiempo atrás, ver lo que ya vio una vez. Tenía las imágenes en mi cabeza, inevitablemente las llevaba guardadas en mi memoria, pero intentaba borrarlas cada día, aunque fuese imposible. Pero esto me hacía plasmarlas aún más en mi mente. La pared de mi patio cubiertas por fotos de mis amigas, mis mejores amigas, esas chicas que fueron casi hermanas para mí… muertas. Y estaban exactamente en el mismo orden como las hallé aquella mañana. Julie. Amelí. Alison.
Esas imágenes, eran las más grandes, y estaban en el medio. Alrededor había otras pequeñas fotos, de diferentes momentos felices que viví junto a ellas. Como encabezado de aquella “obra de arte terrorífica”, se dejaba leer una frase, la cual decía “Nunca podrás deshacerte de mí.” Mi corazón se detuvo, mi piel se estremeció cuando leí aquella declaración.

-¿Qué demonios… que rayos es esto? – Preguntó Nicholas que había llegado corriendo hacia a mi lado, atraído por mi grito alarmante. Se perturbo al ver todo eso. Se quedó helado, pero nadie llegaría a estar tan impresionado como yo lo estaba. Nadie lo había visto tan real como yo.

-No lo sé. – Respondí seca. Y aún seguía intacta, parada frente a aquella pared, contemplando lo que me hundía profundamente en mis más oscuros recuerdos.

-Eso es… - Quiso decir algo pero lo interrumpí.

-Espeluznante. ¿No? – Termine de completar su frase y Nick giro para verme a la cara. Pero mis ojos no se desviaban de la aterradora hazaña.

-Mar, ve adentro. Esto no te hace bien. – Susurro intentando que yo regresara a donde estábamos antes. – Yo sacaré todo esto. – Agregó con calma. Era increíble que frente a eso reinara la tranquilidad. En realidad, solo por mi parte, pues debería estar destrozando esas cosas, sollozando, gritando. Pero estaba tan apagada, que ni si quiera podía gritar otra vez. En cambio Nicholas, el si lograba mantener la calma cada vez que era necesario.  

-No lo saques. – Pedí en un hilo de voz.

-¿Qué? ¿Quieres dejarlo ahí? – Pregunto completamente sorprendido por mi reacción.

-¿No deberíamos llamar a la policía? – Cuestioné con certeza.

-Eso… sí. Deberíamos llamar. – Respondió dándome la razón. Creo que mi mejor amigo no llego a comprender como yo pude proponer lo correcto, mientras me mantenía paralizada frente al muro. Mirando. Contemplando los detalles. Amedrentada.  Pero Nick no permitió que siguiera así. Al instante se estancó frente a mí, obstruyendo mi vista. Ahora solo podía verlo a él.  – Mar, entremos. ¿Sí? – Indico posando sus dos manos sobre mis hombros. Yo solo giré. Y comencé a caminar hacia adelante, mientras Nicholas me seguía a mi lado, acariciándome suavemente la espalda. Sin dudas, ver todo eso otra vez,  iba a dejar otra marca en mí, otra herida. Siguen lastimándome… aún más de lo que estoy.

Narra Nicholas:

Mi corazón también latía a mil por hora. Era una situación tan escalofriante, y complicada, difícil de manejar. Pero si algo tenía en claro, era que debía mantener la calma, y hacer lo correcto. Es por eso que regresamos dentro de la casa, y le pregunté a Marlene si tenía algún número en especial al que pudiera llamar. Me dijo que buscara entre sus papeles, el teléfono del Comisario Ronald Smith, el mismo que le había hecho un interrogatorio cuando estaba en la clínica. Apenas encontré el número, lo marque, y en instantes me había comunicado con él. Le dije lo que había pasado, y en pocos minutos ya se encontraba en la casa junto a otro policía. Lo primero que hicieron, fue dirigirse al lugar del hecho, observaban todo con cautela, y sin tocar nada. En un momento, sacaron una cámara de fotos, y comenzaron a tomar algunas.

-Chicos… ¿Escucharon o sintieron algún ruido, o movimiento raro? – Preguntó con interés.

-Yo no oí nada. – Dijo Marlene. – Fue todo tan rápido. La verdad no sé, no sé cómo rayos hicieron todo esto. – Agregó completamente confundida.

-Yo tampoco escuche nada. – Acoté. En realidad todo era un gran misterio. No entendíamos como podían meterse a la casa así como si nada y armar aquel gran mural. Después de hacernos algunas preguntas, se quedaron en silencio y al mismo tiempo continuaban contemplando lo que tanto nos alarmaba. Hasta que el policía que acompañaba al comisario, saco de su maletín algunos elementos, y colocándose unos guantes, empezaron a sacar las fotos, una por una, y las guardaban en diferentes bolsas con cierre hermético.  Y finalmente cuando terminaron de hacer ese trabajo, hablaron otra vez.

-Bueno, creo que ya terminamos con esto. – Comunicó el comisario emprendiendo el paso para irse.

-Espere… ¿No va a decirnos nada más? ¿Qué significa esto? – Cuestione preocupado por todo lo que estaba ocurriendo. No quería que nos dejaran sin respuestas a nuestras dudas. Pero lamentablemente, era imposible que descifrara el misterio y nos dejara satisfechos.

-Disculpe joven, pero no puedo decir mucho de esto. Hay pocas pistas, como lo sabían. Esto lo único que me dice es que obviamente el asesino tomo esta fotos porque de seguro estaba planeando hacer algo así. O tal vez no fue el asesino, quizá alguien lo ayuda. Pero no quisiera nada más, prefiero hablarles cuando tengamos las cosas en claro. – Explico un poco desalentador.

-¿De verdad no pueden hacer más nada? – Interrumpió Marlene que no iba a quedarse tranquila de todas maneras. El sujeto negó con la cabeza, y la miro con decepción.

- Lo único que puedo decirle señorita es que coloque algún tipo de alarma en su casa. – Recomendó. –  Quisiera poder brindarle a mis hombres para que vigilen la casa, pero aún no puedo hacerlo. No recibió ningún ataque directo del asesino.  – Explicó intentando hacernos entender cómo eran las cosas.

-¿Y esto que lo que es? ¿No es un ataque esto que acaban de hacerme? – Expreso intentando controlar su enojo. Es que era agobiante que no pudieran brindarnos una solución digna y segura.

- No del todo. A ver, tiene que entender que no hay forma de comprobar que fue el mismo asesino el que hizo esto. Estás cosas son muy lentas, y lo lamento. Pero no podemos hacer más nada. – Manifestó dándole un final a la conversación. Sin decir absolutamente nada más, se dirigió hacia la puerta de la casa, Marlene abrió, y les dio permiso para salir. – Cuídese. – Agrego por ultimo antes de subirse a su auto. Mi mejor amiga solo me miro fastidiada. Regreso adentro, cerró la puerta, y se apoyó en ella.

-¿Dijo que me cuide? ¿¡Que me cuide!? – Exclamo con ironía. - ¡Se supone que ellos tienen que hacer algo! Pero qué más da… - Dijo elevando su voz, pero luego pareció calmarse, y suspiro. – En cualquier momento vendrá por mí, y me matará. Lo sé. Quiero que lo haga. Que me mate y termine con todo esto. – Comentó como si de verdad lo deseara. Yo sabía que no. Sentía que ella solo lo decía porque estaba abrumada, harta. Pero mi mejor amiga, Marlene… ella jamás desearía morirse. Sé cuántos sueños tiene, cuantas metas, todo lo que le queda por vivir, ella nunca se rendiría tan fácilmente.

-Mar… ¿Qué estás diciendo?  Tú no quieres eso. ¡Vamos! Superaremos esto juntos, te lo prometo. -  Aseguré con mi mirada fija sobre sus ojos que me miraban con escasa serenidad. Ella solo sonrío apenas. Ni si quiera mostrando sus dientes, como solía hacerlo. Por eso decidí cambiar de tema, y tratar de que por un rato olvidara todo este lío. - ¿Qué tal si vamos a pasear? – Propuse.

-No sé Nick… estoy muy cansada. Miraría una película en el televisor que está arriba, pero ni si quiera tengo ganas de subir las escaleras. – Indico mostrándose agobiada. Marlene siempre miraba las películas en una sala que estaba en el piso de arriba. Tenía un televisor bastante grande, y había puesto unos sillones muy cómodos. Era una especie de cine, un cine en casa.

-Si el problema es subir las escaleras… eso lo puedo solucionar. – Comenté y al mismo tiempo la cargué en mis regazos, despegándola completamente en el piso, y tirándola hacia atrás. Ahora mis brazos sostenían su cuerpo, elevándolo.

-¡Nicholas! – Gritó en un tono divertido. – Bájame… - Pidió entre risas. Obviamente no le hice caso. 

Estaba seguro que a ella le agradaba lo que estaba haciendo, aunque fingiera lo contrario. Por eso comencé a caminar, y me encamine a subir las escaleras… escalón por escalón. Confieso que disminuí un poco mi velocidad, llevarla entre mis brazos me hacía tenerla más cerca. Ella había rodeado mi cuello con sus brazos, sosteniéndose. Y su rostro estaba a unos pocos centímetros del mío. Era el momento ideal, sería el beso perfecto. Lo pensé, por un momento quise no hacerlo. Pero todos mis impulsos me llevaban a eso, había una fuerza en mí que lo único que deseaba era besarla. Y finalmente me deje llevar… lo hice. Justo en el último escalón. Rocé sus labios con los míos, los sentí por primera vez. Suavemente los moví sobre los suyos, con delicadeza. Marlene me siguió, apegándonos aún más. Duramos apenas unos segundos, pero pude sentir la pasión, la conexión que había entre nosotros, ese sentimiento especial al fin estaba aflorando. Fue todo en un abrir y cerrar de ojos… pero lo consideré el momento más importante de mi vida. 

Por primera vez, me había dejado llevar por mis verdaderos sentimientos. 

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[¡Estoy feliz! Al fin termine el capítulo (?) Me estaba costando un poco porque no me decidía con algunas cosas, pero finalmente quedo esto, así que espero que les guste. Gracias por los comentarios, MIL gracias, de verdad. NUNCA se olviden de dejarlos, me inspiran. ♥] 



- Evi - 

6 comentarios:

  1. IDSFJSFNSJKNFKJSDNFJKSDNFJKDS SE BESARON, AY MUERO, QUE CAPITULO MAS PERFECTO :')))))))

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  2. Ay ay ay ay. NICHOLAAAAAAAAAAAAAAAAS. Me voy a dormir con una sonrisa en la cara :D

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  3. AWWWWWW asafdghjk me encanto *o* y Nick :333 tan tierno u_u OSEAA LA BESOOO ASFGDHJKASD QUE EMOCIÓN :'), sospecho que es el ex de Mar el que pone esas fotos e_e pero bueeh, :DD espero el otro capitulo!! para ver que pasa *o* esop c: Cuídate :) -Sharon_JonasJB-

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  4. Me re entretuvieron los últimos dos capitulos, fueron re ajshdsajhdjahds y por fin se besaron! *fiesta de 5 segundos*, ah. Seguila, es genial. Besos :)

    @JonasMyHeroes -

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  5. ASDFGHJKL Nick es tan tiernooooo, al fin la besooo. Me encanto el capitulooo

    @juustboounce

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  6. Oh mi dios! realmente me encanto este capitulo, que bello mi Nick!

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