Narra Marlene:
No
estaba muy bien de ánimos, sinceramente.
Continuaba sintiéndome algo aterrada por todo lo que había sucedido
recientemente. En mi cabeza no dejaba de culparme a mí misma, estuve
exponiéndome al peligro, a punto de cometer una locura. Inconscientemente me
arroje al poso más hondo y más oscuro, pero afortunadamente, no llegue caer.
Alguien me salvo… Y aunque no dejaba de
sentirme mal, quería volver a estar como antes, a divertirme, a pasar un buen
rato. Pero sabía que nunca más volvería ser la misma. Todo era distinto,
diferente. Y por momentos no dejaba de buscar mi antiguo yo, esa que todos los
días invitaba amigos a su casa, que hacía locuras, que no se apagaba en ningún
momento. Siempre tenía una sonrisa. Tenía. Pero existían razones para que esa
sonrisa volviera a verse en mi rostro, como antes. Y una de esas, era mi mejor
amigo. Nicholas me había invitado a salir. ¿Por qué iba a decirle que no? ¿Para
encerrarme en mí cuarto a llorar y permanecer allí toda la noche? Eso hubiese
sido tan innecesario, tan inútil. Y estuve a punto de hacerlo, pero finalmente
cambie de dirección y decidí aceptar su invitación. Subí y comencé a
prepararme, me di una ducha rápidamente, y al salir elegí mi ropa. Había un
vestido que nunca llegue a usar, era bastante sencillo pero me hacía lucir
bien, y estaba impecable. Lo tomé entra mis manos, y lo deslice en mi cuerpo.
Para mis pies, elegí unos zapatos que apenas tenían taco. Me molestaba usar
tacos muy altos. Me maquille apenas,
usualmente lo realizaba de la misma manera. Base de color piel, un poco de
brillo en los labios, y rímel negro para destacar mis pestañas, mis largas
pestaña. Luego termine de secar mi cabello, y lo deje caer naturalmente. En ese
sentido, no podía quejarme. Mi pelo era completamente lacio. Pocas veces me
hacía renegar. Y últimamente nada, porque en lo que menos pensaba era en mi
belleza. Sí, me descuide un poco con todo lo que paso. Es por eso que dedicarme
esos minutos solo para mí, me hizo muy bien. Cuando baje y lo vi esperándome, fue extraño,
pero muy lindo a la vez. Ahora lo observaba bien, y noté que también estaba
vestido con elegancia. Tenía un pantalón de jean con estilo, y una camisa
blanca, que como siempre, se arremangaba hasta sus codos. Nicholas sí que sabía
vestirse bien, y lucirse de una manera refinada. Cuando me acerqué a él,
también pude percibir su perfume. Lo miré y le sonreí. Me devolvió el gesto y
me confundí. Mi cabeza hizo un click, me di cuenta. No era una típica salida de
amigos, era una verdadera cita… nuestra primera cita.
Narra
Nick:
Finalmente
algo estaba saliendo como lo tenía planeado. Sin dudas, sería una gran noche.
Cumplía con todas las condiciones para que sea inolvidable. La llevaría primero
a cenar, luego a caminar un poco, y por último a mi casa de campo, en las
afueras de Seattle. Pocas veces habíamos estado allí y en los últimos meses mi
madre hizo algunos cambios, renovó algunos muebles, así que todo estaba
bastante cambiado. Sería especial.
Subimos
a mi auto, y lo puse en marcha. Marlene estaba sentada a mi lado con una
sonrisa en su rostro. No me quitaba la vista de encima. Y no me incomodaba, es
más, me agrava que estuviese mirándome. Pero eso no era muy común en ella, y
comencé a pensar que estaba notando algo extraño y por eso no dejaba de
observarme. Entonces ahí si me puse un poco nervioso.
-¿A
dónde iremos? – Preguntó al mismo tiempo que yo conducía.
-Reserve
en un restaurante. Pero si no quieres ir ahí, podemos hacer otra cosa, no es necesario
que hagamos todo tal cual… - Comencé a hablar pero ella me interrumpió.
-Nick,
tranquilo. – Pronunció acariciándome suavemente el brazo. – Está bien, vamos a donde tú quieras.
Siempre tienes buenas ideas. – Agregó y puedo jurar que eso me tranquilizo
completamente. Seguí conduciendo, pero esta vez, comenzando a ser natural. Como
lo era siempre.
***
Llegamos al restaurante,
y nos acomodamos en el lugar indicado. El ambiente era cálido, y tranquilo. La
mayoría de la gente que estaba allí eran parejas que también disfrutaban de una
salida juntos. Marlene parecía estar a gusto porque no dejaba de sonreír o
hacer chistes. Pero la cena fue rápida, porque al contemplarla tan animada, más
contenta de lo usual, y con gran energía, me di cuenta que no podíamos
quedarnos ahí sentados. Tuve una idea aún mejor. Ir a un parque de diversiones.
Así que terminamos con la comida, y regresamos otra vez al auto. Nuevamente
comencé a conducir. Esta vez, no le dije a donde iríamos. Pero supe que le
gusto cuando noté la emoción en su cara al ver el parque a lo lejos. En el
instante que detuve el auto, Marlene salió del mismo, y se paró ante la entrada
del predio. Observo todo con un brillo
en sus ojos, con la misma euforia que lo haría una niña contenta.
-No lo puedo
creer. – Dijo suspirando. – No puedo creer que me hayas traído aquí. Hace años
que no pisaba este lugar. – Expresó contemplado las cosas lentamente.
-¿Y eso es bueno…
o malo? – Pregunté con inquietud, al mismo tiempo que pose mi mano sobre su
hombro. Tenía un poco de miedo. Por un momento creí que por mi culpa estaría
recordando cosas que la ponían triste.
-Es buenísimo…
¡Es genial! – Exclamó esta vez con una gran sonrisa en su rostro. – Nick ¡Eres
el mejor! – Agregó alagándome y logrando que me sintiera realizado.
-Solo trato de
hacerte feliz. – Pronuncié con la verdad. Marlene me tomo de la mano y avanzo
unos pasos más rápido, llevándome hacía donde ella quería. Y de repente estábamos
recorriendo todos los juegos, disfrutando, riéndonos a carcajadas. Parecía que
de pronto todo había vuelto a la normalidad, como los viejos tiempos. Con la
diferencia de que yo estaba vez estaba decidido a ser sincero conmigo mismo, y
con ella.
-Nick, tenemos
que subir ahí. – Propuso señalando la gran rueda giratoria que se encontraba
justo al medio
del parque como una de las atracciones principales.
-Lo que tú
quieras, linda. – Acepté sin pensarlo. Nos acercamos a la atracción, saqué mi
billetera, y compré dos boletos. De inmediato ya estábamos montados en aquel
juego, sentados, casi pegados, en el mismo compartimiento. El encargado de allí
nos dijo que en pocos minutos comenzaría a funcionar, algo que hizo inquietar
un poco a Marlene. Lo noté al instante. -¿Estás
bien? – Cuestioné.
-Sí, es que hace
años que no subo a una cosa como esta. Me da un poco de… vértigo. – Confeso un
tanto ruborizada. Y realmente me causo ternura.
-Es solo un juego.
– Mencione y tomé su mano que estaba apenas a unos centímetros, buscando la
mía. – Solo no tienes que mirar abajo. – Indiqué y en ese mismo momento aquella
cosa entro en movimiento. Aunque giraba muy lentamente y era una de las pocos
atracciones que eran más calmadas. – Puedes mirar el cielo… las estrellas. –
Continué con la intención de distraerla.
-O puedo mirarte
a ti. – Interrumpió fijando los ojos en los míos. - ¿Puedo? – Preguntó con
dulzura.
Y al oír esas
palabras percibí como una extraña y reconfortante sensación invadió mi cuerpo. –
No quites tus ojos de mí. Soy todo tuyo. – Musite casi en un susurro, tomándome
el tiempo de acariciar su rostro con delicadeza, pasando suavemente mis manos
por sus mejillas algo enrojecidas. Marlene no se olvidaba de mis ojos, y aún
tenía los suyos firmemente fijos en los míos. Mientras me acercaba buscando su
boca, empecé a sentir su aliento cada vez más cerca. Su respiración. Ahí. Convirtiéndose
junto a la mía en una sola corriente de aire. Fue cuando cerré los ojos porque simplemente
sucedió. Nuestros labios que al principio apenas se rozaron, no resistieron ni
un segundo más. Giré un poco mi cabeza para permitirme disfrutar aquel momento
aún más. Saborear aquel beso… sentir el placer de estar haciéndolo. No era solo yo el que busco llegar a eso. Ella
también lo deseo, lo quiso, lo busco. Me hundí en ella. Y ella se hundió en mí.
Sus labios, mis labios… un beso.
Solo éramos nosotros dos, el cielo, y las
estrellas.
~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~
[Al fin, no? Un capítulo solo para Nick y Marlene, un momento solo para ellos. No apareció Alex. Jajaja. Espero que les haya gustado, lo deje en la mejor parte, así esperan ansiosas el próximo. Sé que lo harán (?) Gracias por leer, NO OLVIDEN LOS COMENTARIOS. <3 LAS QUIERO!]
- Evi -
me encantooo!!! pero lastima q lo dejaste en la mejor parte
ResponderEliminary me gusto mas porq no aparecio alex jaja
y por el beso tambien ya quiero saber si a marlene le gusto el beso jaja espero q en el proximo cap. se pongan de novio hahaha
nos vemos!!! soy @BurninUp04
Gracias Evi por no meter a Alex en este xD estaba un poco podrida de él ya :P jajajajja
ResponderEliminarGenial el capitulo :3
Me encanto este capìtulo y sobre todo porque no estaba alex jaja, segui escribiendo que amo la nove besoos
ResponderEliminar@juustboounce
Tengo una relacion odio-amor contigooo !!
ResponderEliminarTe amoooo porque este cap fue just perfect y te odio porque la dejaste ahi.... Es demasiado perfectooo... Awwwww.... Siguela prontooo.... Gracias a Dios Alex no aparecio :* :* :* besooos <3 @HeyItsMaarii
NOOOOOO la dejaste en la mejor parte, no puedo esperar para leer el otro capitulo, esta muy buena!!!
ResponderEliminarWOOOOOw lo ame en serio! fue asombrosooooooooooooo! asjfhndsañoflankmsd
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