¡Atención! Si eres nueva lectora, y te gustaría que te avisara cada vez que actualizo, solo tienes que mandarme un tweet a @EviJonaas.

miércoles, 3 de abril de 2013

Capítulo XVI


Narra Marlene:

No estaba muy bien de ánimos, sinceramente.  Continuaba sintiéndome algo aterrada por todo lo que había sucedido recientemente. En mi cabeza no dejaba de culparme a mí misma, estuve exponiéndome al peligro, a punto de cometer una locura. Inconscientemente me arroje al poso más hondo y más oscuro, pero afortunadamente, no llegue caer. Alguien me salvo…  Y aunque no dejaba de sentirme mal, quería volver a estar como antes, a divertirme, a pasar un buen rato. Pero sabía que nunca más volvería ser la misma. Todo era distinto, diferente. Y por momentos no dejaba de buscar mi antiguo yo, esa que todos los días invitaba amigos a su casa, que hacía locuras, que no se apagaba en ningún momento. Siempre tenía una sonrisa. Tenía. Pero existían razones para que esa sonrisa volviera a verse en mi rostro, como antes. Y una de esas, era mi mejor amigo. Nicholas me había invitado a salir. ¿Por qué iba a decirle que no? ¿Para encerrarme en mí cuarto a llorar y permanecer allí toda la noche? Eso hubiese sido tan innecesario, tan inútil. Y estuve a punto de hacerlo, pero finalmente cambie de dirección y decidí aceptar su invitación. Subí y comencé a prepararme, me di una ducha rápidamente, y al salir elegí mi ropa. Había un vestido que nunca llegue a usar, era bastante sencillo pero me hacía lucir bien, y estaba impecable. Lo tomé entra mis manos, y lo deslice en mi cuerpo. Para mis pies, elegí unos zapatos que apenas tenían taco. Me molestaba usar tacos muy altos.  Me maquille apenas, usualmente lo realizaba de la misma manera. Base de color piel, un poco de brillo en los labios, y rímel negro para destacar mis pestañas, mis largas pestaña. Luego termine de secar mi cabello, y lo deje caer naturalmente. En ese sentido, no podía quejarme. Mi pelo era completamente lacio. Pocas veces me hacía renegar. Y últimamente nada, porque en lo que menos pensaba era en mi belleza. Sí, me descuide un poco con todo lo que paso. Es por eso que dedicarme esos minutos solo para mí, me hizo muy bien.  Cuando baje y lo vi esperándome, fue extraño, pero muy lindo a la vez. Ahora lo observaba bien, y noté que también estaba vestido con elegancia. Tenía un pantalón de jean con estilo, y una camisa blanca, que como siempre, se arremangaba hasta sus codos. Nicholas sí que sabía vestirse bien, y lucirse de una manera refinada. Cuando me acerqué a él, también pude percibir su perfume. Lo miré y le sonreí. Me devolvió el gesto y me confundí. Mi cabeza hizo un click, me di cuenta. No era una típica salida de amigos, era una verdadera cita… nuestra primera cita. 

Narra Nick:

Finalmente algo estaba saliendo como lo tenía planeado. Sin dudas, sería una gran noche. Cumplía con todas las condiciones para que sea inolvidable. La llevaría primero a cenar, luego a caminar un poco, y por último a mi casa de campo, en las afueras de Seattle. Pocas veces habíamos estado allí y en los últimos meses mi madre hizo algunos cambios, renovó algunos muebles, así que todo estaba bastante cambiado. Sería especial.
Subimos a mi auto, y lo puse en marcha. Marlene estaba sentada a mi lado con una sonrisa en su rostro. No me quitaba la vista de encima. Y no me incomodaba, es más, me agrava que estuviese mirándome. Pero eso no era muy común en ella, y comencé a pensar que estaba notando algo extraño y por eso no dejaba de observarme. Entonces ahí si me puse un poco nervioso.

-¿A dónde iremos? – Preguntó al mismo tiempo que yo conducía.

-Reserve en un restaurante. Pero si no quieres ir ahí, podemos hacer otra cosa, no es necesario que hagamos todo tal cual… - Comencé a hablar pero ella me interrumpió.

-Nick, tranquilo. – Pronunció acariciándome suavemente el brazo.  – Está bien, vamos a donde tú quieras. Siempre tienes buenas ideas. – Agregó y puedo jurar que eso me tranquilizo completamente. Seguí conduciendo, pero esta vez, comenzando a ser natural. Como lo era siempre.

***

Llegamos al restaurante, y nos acomodamos en el lugar indicado. El ambiente era cálido, y tranquilo. La mayoría de la gente que estaba allí eran parejas que también disfrutaban de una salida juntos. Marlene parecía estar a gusto porque no dejaba de sonreír o hacer chistes. Pero la cena fue rápida, porque al contemplarla tan animada, más contenta de lo usual, y con gran energía, me di cuenta que no podíamos quedarnos ahí sentados. Tuve una idea aún mejor. Ir a un parque de diversiones. Así que terminamos con la comida, y regresamos otra vez al auto. Nuevamente comencé a conducir. Esta vez, no le dije a donde iríamos. Pero supe que le gusto cuando noté la emoción en su cara al ver el parque a lo lejos. En el instante que detuve el auto, Marlene salió del mismo, y se paró ante la entrada del predio.  Observo todo con un brillo en sus ojos, con la misma euforia que lo haría una niña contenta.

-No lo puedo creer. – Dijo suspirando. – No puedo creer que me hayas traído aquí. Hace años que no pisaba este lugar. – Expresó contemplado las cosas lentamente.

-¿Y eso es bueno… o malo? – Pregunté con inquietud, al mismo tiempo que pose mi mano sobre su hombro. Tenía un poco de miedo. Por un momento creí que por mi culpa estaría recordando cosas que la ponían triste.

-Es buenísimo… ¡Es genial! – Exclamó esta vez con una gran sonrisa en su rostro. – Nick ¡Eres el mejor! – Agregó alagándome y logrando que me sintiera realizado.

-Solo trato de hacerte feliz. – Pronuncié con la verdad. Marlene me tomo de la mano y avanzo unos pasos más rápido, llevándome hacía donde ella quería. Y de repente estábamos recorriendo todos los juegos, disfrutando, riéndonos a carcajadas. Parecía que de pronto todo había vuelto a la normalidad, como los viejos tiempos. Con la diferencia de que yo estaba vez estaba decidido a ser sincero conmigo mismo, y con ella.

-Nick, tenemos que subir ahí. – Propuso señalando la gran rueda giratoria que se encontraba justo al medio 
del parque como una de las atracciones principales.

-Lo que tú quieras, linda. – Acepté sin pensarlo. Nos acercamos a la atracción, saqué mi billetera, y compré dos boletos. De inmediato ya estábamos montados en aquel juego, sentados, casi pegados, en el mismo compartimiento. El encargado de allí nos dijo que en pocos minutos comenzaría a funcionar, algo que hizo inquietar un poco a Marlene. Lo noté al instante.  -¿Estás bien? – Cuestioné.

-Sí, es que hace años que no subo a una cosa como esta. Me da un poco de… vértigo. – Confeso un tanto ruborizada. Y realmente me causo ternura.

-Es solo un juego. – Mencione y tomé su mano que estaba apenas a unos centímetros, buscando la mía. – Solo no tienes que mirar abajo. – Indiqué y en ese mismo momento aquella cosa entro en movimiento. Aunque giraba muy lentamente y era una de las pocos atracciones que eran más calmadas. – Puedes mirar el cielo… las estrellas. – Continué con la intención de distraerla.

-O puedo mirarte a ti. – Interrumpió fijando los ojos en los míos. - ¿Puedo? – Preguntó con dulzura.
Y al oír esas palabras percibí como una extraña y reconfortante sensación invadió mi cuerpo. – No quites tus ojos de mí. Soy todo tuyo. – Musite casi en un susurro, tomándome el tiempo de acariciar su rostro con delicadeza, pasando suavemente mis manos por sus mejillas algo enrojecidas. Marlene no se olvidaba de mis ojos, y aún tenía los suyos firmemente fijos en los míos. Mientras me acercaba buscando su boca, empecé a sentir su aliento cada vez más cerca. Su respiración. Ahí. Convirtiéndose junto a la mía en una sola corriente de aire. Fue cuando cerré los ojos porque simplemente sucedió. Nuestros labios que al principio apenas se rozaron, no resistieron ni un segundo más. Giré un poco mi cabeza para permitirme disfrutar aquel momento aún más. Saborear aquel beso… sentir el placer de estar haciéndolo.  No era solo yo el que busco llegar a eso. Ella también lo deseo, lo quiso, lo busco. Me hundí en ella. Y ella se hundió en mí. Sus labios, mis labios… un beso.

Solo éramos nosotros dos, el cielo, y las estrellas. 

~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~ . ~


[Al fin, no? Un capítulo solo para Nick y Marlene, un momento solo para ellos. No apareció Alex. Jajaja. Espero que les haya gustado, lo deje en la mejor parte, así esperan ansiosas el próximo. Sé que lo harán (?) Gracias por leer, NO OLVIDEN LOS COMENTARIOS. <3 LAS QUIERO!]



- Evi -

6 comentarios:

  1. me encantooo!!! pero lastima q lo dejaste en la mejor parte
    y me gusto mas porq no aparecio alex jaja
    y por el beso tambien ya quiero saber si a marlene le gusto el beso jaja espero q en el proximo cap. se pongan de novio hahaha
    nos vemos!!! soy @BurninUp04

    ResponderEliminar
  2. Gracias Evi por no meter a Alex en este xD estaba un poco podrida de él ya :P jajajajja
    Genial el capitulo :3

    ResponderEliminar
  3. Me encanto este capìtulo y sobre todo porque no estaba alex jaja, segui escribiendo que amo la nove besoos

    @juustboounce

    ResponderEliminar
  4. Tengo una relacion odio-amor contigooo !!
    Te amoooo porque este cap fue just perfect y te odio porque la dejaste ahi.... Es demasiado perfectooo... Awwwww.... Siguela prontooo.... Gracias a Dios Alex no aparecio :* :* :* besooos <3 @HeyItsMaarii

    ResponderEliminar
  5. NOOOOOO la dejaste en la mejor parte, no puedo esperar para leer el otro capitulo, esta muy buena!!!

    ResponderEliminar
  6. WOOOOOw lo ame en serio! fue asombrosooooooooooooo! asjfhndsañoflankmsd

    ResponderEliminar